Abre los ojos, se pone en pie con el primer aliento, encuentra un mareo, se ve obligado a respirar y se da tiempo, mientras tanto frente al espejo se mira, se detiene en su propia mirada, el infinito... Sin quitar la mirada su mano encuentra el vaso con agua y lo bebe, mientras la mirada se queda perdida en su reflejo, siente que deja de existir. Ella despierta, y apenas lo nota, le gusta lo que ve, vuelve tranquila a su destino. Él, en su océano mental la ve, atrás por el reflejo. Sabe que nunca suya, podría haber sido. Él se ha entregado al delirio, al anhelo, a la fantasía... ella se aparece en los sueños, le corresponde, lo toma de la mano y lo ve a los ojos, casi real... ...en la realidad ella no le dice nada, está decidida, jamás arriesgará, y él, de lejos la contemplará. No fue su destino, será compañia... él, un compañero, buen amigo. Juntos, se tambalean al viento, florecen al sol, y crecen en lluvia... un jardín con dos flores, naturalmente distintas. Arenum....
Por un instante tu cuerpo húmedo, desnudo como si la brisa cálida de la tarde cayera apresuradamente sobre tí. Contemplo tus ojos lentamente, indiscreto contemplo tu cara que me deja soñar. Bebo de tus labios ternura que tu cuerpo emana, entonces beso tu boca que quita la sed Tu ser me regocija como tibia agua que cae del cielo envuelto en tus brazos el aire que respiro Te extraño y me da frio te imagino, sólo te imagino, te anhelo y te anhelo como el ocaso al amanecer __ Arenum (95)