Al principio la dejé entrar hasta la puerta que estaba entre abierta, un límite invisible, insustancial. En verdad siempre he permitido que entre y merodee por los pasillos porque tienen un comienzo y un final. A veces sin permiso entra a las habitaciones, algunas atiborradas de ideas abandonadas mientras otras, en pleno resplandor, todas roban su atención. Ya adentro, se vuelca en el piso, panza arriba y se divierte un poco con una mota que la briza le ha traído en una danza suave, luego su mente divaga en el aburrimiento de tantas posibilidades. No tiene afán, su actuar va despacio pero no sus pensamientos. Cuando se pasea por el patio es cautelosa, en campo abierto tiene más cuidado, prefiere menos atención, parece libre. Cruza el vestíbulo y se mira en el espejo que está al lado de la ventana y se reconoce salvaje en su interior, gata sonríe y su pómulo se eleva delicado y frívolo. Lleva su mirada a través de la cortina, y todo gesto se desvanece cuando contempla lo que se encuentra al otro lado de la ventana. No puedo escuchar sus pasos, estoy atento y percibo el frío afuera, no llueve, ni siquiera hay viento, no hay casi nada afuera. Parece que no hay nadie, pero el silencio parece una multitud cuando el ruido de fondo es la soledad asustada ante el transcurrir del tiempo. Sé que ella permanece adentro porque el aire de invierno se torna cálido en su presencia. A veces ni me doy cuenta, me tiene, me observa, me escucha, sus ojos son mil historias por contar y para mí, una oportunidad para contemplar. Todavía de pie, recostando sus codos sobre la mesa, habló por horas y el silencio no tuvo ninguna oportunidad. Las ideas llegaron, danzaron como la mota y se fueron como siempre, en silencio, en la mañana, mientras miraba por la ventana. Ahora me encuentro recogiendo por todos lados, hojas, letras, palabras, los restos de libros que devoró el día anterior y que jamás tendré leer por que me los relató todos. Esta misma tarde con ansias la espero, pero antes tendré que pasar a la librería.
Arenum Ramliw
Comentarios
Publicar un comentario