Tengo frio, delirio, la energía dividida, encontrarte, tener que dejarte Imaginar tu voz en el vino, invocarte y olvidarte. Sin consideración, atrapados en el tiempo la espera de un momento, un tal vez. A veces necesito el sol... destellos que abrazan cuando me hablas, voz que hila las vivencias, consuela la manta de tus historias. Me llevo por tus ojos, un universo a veces tan frío que necesito el sol... en ocasiones tan radiante, tan difícil, no te puedo ver Sin estrellas, sin horizonte. entre miradas sin rumbo viento perdido y confundido, prisioneros, curiosos y ociosos... saber no es certeza y suponer no es inocencia. Te he visto partir muchas veces viajera sin despedida. El vértigo, las olas, el calor, los susurros, el cielo bajo sus ojos... no soy destino pero quédate una brisa vuelve, regresa... a veces necesito el sol... tú, una oportunidad. Arenum